
Ucrania lanzó este domingo 18 de octubre uno de los mayores ataques con drones contra San Petersburgo desde el inicio de la guerra, provocando incendios en instalaciones petroleras, daños en infraestructura estratégica y cortes de electricidad en la segunda ciudad más importante de Rusia.
La ofensiva, que involucró cerca de 150 aeronaves no tripuladas en la zona, se extendió también a la vecina región de Leningrado, donde fueron alcanzadas instalaciones energéticas, centros logísticos y recintos vinculados a servicios digitales.
Según las autoridades rusas, el ataque dejó al menos una persona fallecida y varios heridos, además de daños en edificios residenciales y otras instalaciones urbanas.
El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Beglov, confirmó incendios en la terminal petrolera de la ciudad y en el depósito de combustible Ruchi, considerado uno de los principales centros de almacenamiento de hidrocarburos de la zona.
Las instalaciones afectadas forman parte de la infraestructura utilizada para almacenar y distribuir productos derivados del petróleo, especialmente combustibles destinados al transporte y al abastecimiento energético.
La ofensiva también alcanzó un centro de datos de VKontakte, una de las principales plataformas de redes sociales de Rusia, y un centro logístico de la empresa de comercio electrónico Ozon.
Además, se reportaron daños en infraestructura eléctrica y vial, junto con interrupciones del suministro energético que afectaron temporalmente a unas 20 mil personas.
Las autoridades informaron que al menos una docena de edificios de departamentos y dos viviendas particulares resultaron dañados durante los ataques, mientras algunos residentes debieron ser evacuados preventivamente.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa aérea interceptaron más de mil drones durante la ofensiva nocturna registrada en distintas regiones del país.
El ataque se produce en medio de nuevas tensiones diplomáticas por las decisiones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien suspendió temporalmente la aplicación de sanciones adicionales contra Rusia y anunció un acuerdo energético con Moscú para facilitar el suministro de diésel a los mercados internacionales.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había anunciado la reanudación de los ataques contra instalaciones petroleras rusas, argumentando que Moscú continuó bombardeando infraestructura energética de Ucrania pese a la tregua impulsada por Washington.
Según Kiev, Rusia realizó 76 ataques contra objetivos energéticos ucranianos después del anuncio de ese entendimiento.
La ofensiva sobre San Petersburgo adquiere especial relevancia por tratarse de la ciudad natal del presidente ruso, Vladímir Putin, y uno de los principales centros económicos, industriales y portuarios del país.
Mientras Rusia continúa evaluando los daños, el nuevo episodio refleja una intensificación de los ataques contra instalaciones estratégicas de ambos países, en medio de un escenario internacional marcado por las dificultades para alcanzar un acuerdo que permita detener la guerra.
