
El bienestar de las personas mayores en la Región de Atacama presenta una evolución positiva. Según un nuevo análisis del Centro de Investigación para el Envejecimiento (CIPEM), el 68,3% de la población regional de 60 años o más declara sentirse bastante o muy feliz, cifra que supera el promedio nacional y representa un aumento respecto de 2021.
Los resultados, elaborados por la iniciativa de Caja Los Héroes y la Universidad del Desarrollo a partir de la Encuesta de Bienestar Social 2025, muestran un incremento de 4,1 puntos porcentuales en los niveles de felicidad de las personas mayores de Atacama, considerando que en 2021 el indicador alcanzaba un 64,2%.
La región también registra resultados favorables en satisfacción con la vida. Actualmente, el 84% de las personas mayores manifiesta estar satisfecha o totalmente satisfecha con su situación personal, porcentaje que supera el promedio nacional de 81,1% y representa un aumento de 0,4 puntos respecto de la medición anterior.
Otro aspecto destacado corresponde a las relaciones personales. En Atacama, el 91,3% de las personas mayores expresa satisfacción con sus vínculos familiares, sociales y personales, en línea con una tendencia nacional donde este indicador supera el 90% en todas las regiones.
A nivel país, la proporción de personas mayores que declara sentirse bastante o muy feliz aumentó desde un 62,2% en 2021 hasta un 66,4% en 2025, equivalente a más de 2,6 millones de personas. Asimismo, quienes manifiestan sentirse tranquilos pasaron de un 67,5% a un 73,1%, mientras que la percepción de tristeza disminuyó de un 13,3% a un 12,3%.
El estudio también revela diferencias según sexo. Entre los hombres mayores, el 68,9% declara sentirse bastante o muy feliz, mientras que entre las mujeres el porcentaje alcanza un 64,4%. En cuanto a satisfacción con la vida, los resultados llegan a un 82,6% y 79,8%, respectivamente.
Pese a estos avances, la confianza interpersonal presenta una disminución. A nivel nacional, quienes aseguran confiar bastante o mucho en otras personas bajaron desde un 28,3% en 2021 hasta un 25,8% en 2025.
El investigador de CIPEM, Mauricio Apablaza, valoró los resultados, aunque advirtió que deben analizarse considerando las condiciones reales de vida de las personas mayores.
«Las medidas de bienestar subjetivo tienen una ventaja clara: preguntan directamente a las personas mayores cómo se sienten y cómo evalúan su vida, algo que los datos de ingresos o de salud no muestran. También tienen límites. Las personas se adaptan a sus circunstancias y ajustan sus expectativas, por lo que alguien puede declararse satisfecho aun cuando vive con carencias. Las respuestas dependen además del momento en que se hace la encuesta, y la medición de 2021 se realizó en plena pandemia. Por eso estos resultados son una buena noticia, pero deben leerse junto con indicadores objetivos de condiciones de vida y no en lugar de ellos».
El análisis, difundido en el marco del Mes de las Personas Mayores, considera los resultados de las encuestas de Bienestar Social de 2021 y 2025, permitiendo observar los cambios en la percepción de felicidad y satisfacción de la población de 60 años o más.
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