
Con sorpresa y curiosidad han recibido los kits lúdicos en distintas comunas de la región, como parte de la respuesta frente a la contingencia climática. Se trata del “Kit Lúdico para Niños en Situaciones de Emergencia”, una iniciativa de Chile Crece Más destinada a niños de entre 0 y 9 años que se encuentren en albergues o han sido afectados como consecuencia del temporal.
Se trata de una mochila con forma de perrito, que contiene un peluche, una manta, una linterna, dos pulseras de identificación, una manta para la lluvia, un juego de vajilla de plástico, burbujas, un cuento, tres libros de actividades, un set de lápices de colores, tatuajes de dedo, stickers y un set de masas.
“Me gustó mucho, todo es muy bonito, muchas gracias” indicó Tomás, un niño de Tierra Amarilla que recibió la mochila junto a sus padres, en una visita de la seremi a su comuna.
El objetivo de estos artículos es mitigar los sentimientos asociados a una situación de catástrofe, entregando elementos que les permitan contar con espacios de juego, recuperar objetos propios y favorecer su bienestar emocional.
La Seremi de Desarrollo Social y Familia de Atacama, Jéssica Gómez Poblete, destacó la importancia de incorporar a los niños dentro de la respuesta del Estado ante un desastre y entregar herramientas que contribuyan a su contención.
“La infancia siempre debe ser una prioridad. A través de estos implementos buscamos que puedan enfocarse en otras actividades, más allá de la experiencia de haber tenido que abandonar su hogar producto de una emergencia. Además, los materiales que incluye este kit les permiten comprender y procesar de mejor manera este tipo de situaciones, y también se transforman en una herramienta para fortalecer el vínculo con sus padres y cuidadores”, señaló la autoridad regional.
Un kit pensado para contener y entretener
El juego es una de las formas en que los niños pueden procesar y expresar lo que están viviendo. Por ello, la mochila incorpora elementos lúdicos y de apoyo que facilitan espacios de entretención, y permite que tengan nuevamente objetos propios en medio de una situación que puede implicar la pérdida o alejamiento de sus pertenencias.
Además, estos elementos buscan apoyar a madres, padres y cuidadores en la tarea de acompañar y contener a los niños durante y después de una emergencia, es por eso que, el único requisito para recibir el kit es que el niño tenga entre 0 y 9 años y se encuentre albergado.
De esta manera, la respuesta ante una catástrofe considera también las necesidades emocionales y de protección, generando espacios que les permitan jugar, expresarse y sentirse acompañados en momentos especialmente complejos.
