
Luka Modric no ocultó su frustración tras la eliminación de Croacia de la Copa del Mundo, luego de la derrota por 2-1 frente a Portugal, y lanzó duras críticas contra el arbitraje y el funcionamiento del VAR por decisiones que, a su juicio, fueron determinantes en el resultado.
El experimentado volante cuestionó especialmente la anulación del gol convertido en los descuentos, que habría significado el empate para el conjunto balcánico. Según afirmó, no existían pruebas concluyentes para sancionar un fuera de juego.
«Nos dijeron que Matanovic tocó el balón, pero vimos las imágenes y no hay pruebas de que lo haya hecho. Si no toca el balón, no es fuera de juego», reclamó el ahora excapitán de la selección croata.
Modric también apuntó al penal cobrado a favor de Portugal, jugada que permitió a Cristiano Ronaldo anotar el empate parcial. El mediocampista sostuvo que la revisión en el VAR no habría ocurrido si la situación hubiese favorecido a Croacia.
«Al principio no me gustaba el VAR. Después entendí que sirve para algunas cosas, pero se utiliza de manera selectiva, dependiendo del tamaño del equipo», afirmó, agregando que la tecnología solo debería intervenir cuando exista un error evidente y no en acciones sujetas a interpretación.
El futbolista insistió en que la jugada sancionada como penal no ameritaba la revisión ni el cobro, argumentando que ambos jugadores se disputaban la posición y que no existió una infracción clara.
Finalmente, Modric lamentó el impacto emocional que estas decisiones generan en el plantel y aseguró que Croacia se ha visto perjudicada en reiteradas ocasiones por el arbitraje.
«Seguiremos adelante y no nos vamos a quejar, pero estas situaciones molestan porque cambian el ánimo de un equipo que se esfuerza y lucha. Hay jugadores jóvenes que llegan con ilusión y luego ocurre algo así. Siento que siempre terminamos siendo perjudicados», concluyó.
