
El Senado aprobó este miércoles la reforma a la ley que regula las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), iniciativa que introduce modificaciones relevantes en la organización del fútbol chileno y que pone término a casi una década de tramitación legislativa.
La votación se realizó con la presencia del ministro del Deporte, Jaime Pizarro, en la Sala. Las normas, que previamente habían sido respaldadas por unanimidad en la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, obtuvieron 34 votos a favor, ninguno en contra y dos abstenciones.
Entre los principales cambios se contempla la creación de una liga profesional como entidad institucional, lo que implicará separar de la Federación de Fútbol de Chile las competencias que actualmente organiza la Asociación Nacional de Fútbol Profesional.
La reforma también establece la prohibición de que una misma persona o grupo tenga participación accionaria en más de un club que compita dentro de la misma liga profesional. Para supervisar esta norma se implementará un registro de beneficiarios finales, mecanismo destinado a transparentar la propiedad real de las instituciones deportivas.
Otro de los aspectos incorporados al proyecto considera fortalecer el vínculo con los hinchas, ampliando las funciones del Ministerio del Deporte para promover actividades orientadas a los fanáticos, aunque estas se desarrollen fuera del ámbito directo del fútbol profesional.
El senador Matías Walker, uno de los impulsores de la iniciativa, defendió los cambios frente a las críticas que surgieron desde algunos sectores dirigenciales, señalando que durante la discusión se privilegió la opinión del sindicato de futbolistas por sobre otros actores vinculados al negocio del deporte.
Dentro de las indicaciones votadas en particular, se aprobó de manera unánime la incompatibilidad de ejercer cargos simultáneos en la Federación y en ligas deportivas profesionales, situación que actualmente se presenta en la conducción del fútbol chileno.
Pese al avance legislativo, el proyecto aún debe completar su tramitación para convertirse en ley. Tras la aprobación en el Senado, la iniciativa deberá ser revisada y votada por la Cámara de Diputados.
Esa votación se realizará con la nueva conformación del Congreso, ya que la próxima sesión coincide con el cambio de mando del 11 de marzo, instancia en la que también asumirán funciones los parlamentarios que integrarán el nuevo periodo legislativo.
