
El piloto británico Lando Norris deberá retroceder diez posiciones en la parrilla de salida del Gran Premio de Bélgica, luego de que McLaren decidiera instalar una cuarta unidad electrónica de potencia en su monoplaza para mejorar la fiabilidad de cara al resto de la temporada.
La escudería británica confirmó este jueves que el auto de Norris superará el límite reglamentario de componentes permitidos, lo que implica automáticamente una sanción de diez puestos para la carrera que se disputará este fin de semana en el circuito de Spa-Francorchamps.
McLaren explicó que la primera unidad electrónica de potencia sufrió una grave avería durante el Gran Premio de China, impidiendo que el piloto pudiera tomar la partida. Posteriormente, la segunda unidad, instalada en Japón, presentó inconvenientes durante los entrenamientos libres y debió ser retirada para su reparación, obligando al equipo a utilizar la tercera y última unidad permitida por el reglamento.
Aunque esa segunda unidad pudo ser reparada, volvió a fallar durante la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Mónaco, quedando definitivamente fuera de servicio.
El equipo agregó que Mercedes-AMG High Performance Powertrains introdujo mejoras de fiabilidad en los nuevos sistemas electrónicos de potencia, por lo que optó por incorporar la actualización pese a la sanción deportiva.
McLaren indicó que la decisión fue tomada estratégicamente para Bélgica, considerando que el circuito de Spa-Francorchamps ofrece mayores posibilidades de adelantamiento que las próximas fechas del calendario, en Hungría y Zandvoort.
La escudería espera utilizar esta cuarta unidad electrónica de potencia durante el resto del campeonato, con el objetivo de aumentar la fiabilidad del monoplaza y evitar nuevas penalizaciones para Norris en las carreras restantes de la temporada.
