
La espera terminó para Noruega y para su máxima estrella. Este martes, la selección escandinava volverá a disputar una Copa del Mundo después de 28 años cuando enfrente a Irak en el Gillette Stadium de Foxborough, en las afueras de Boston, por la primera fecha del Grupo I del Mundial 2026.
Todas las miradas estarán puestas en Erling Haaland, quien hará su debut absoluto en una cita planetaria a los 25 años. El delantero del Manchester City llega como el principal referente de una generación que devolvió a Noruega al máximo escenario del fútbol internacional, acompañado por el talentoso mediocampista Martin Odegaard.
El conjunto dirigido por Stale Solbakken clasificó de manera brillante al torneo, ganando todos sus encuentros en las eliminatorias europeas y dejando en el camino a selecciones tradicionales. Ahora, buscará ratificar ese rendimiento en una zona exigente donde también aparecen Francia y Senegal.
Para Irak, en tanto, el encuentro marcará su regreso a una Copa del Mundo después de cuatro décadas. Su única participación había sido en México 1986, torneo en el que perdió sus tres compromisos.
Bajo la conducción técnica del australiano Graham Arnold, la escuadra asiática intentará hacer historia y conseguir su primer triunfo en una fase final mundialista, aunque tendrá enfrente a una de las selecciones que genera mayores expectativas en este inicio de campeonato.
Noruega formaría con Orjan Nyland; Julian Ryerson, Kristoffer Ajer, Torbjorn Heggem y David Moller Wolfe; Oscar Bobb, Martin Odegaard, Sander Berge y Antonio Nusa; Alexander Sorloth y Erling Haaland.
Por su parte, Irak saltaría a la cancha con Jalal Hassan; Merchas Doski, Zaid Tahseen, Hussein Ali y Rebin Sulaka; Ali Jassim, Amir Al-Ammari, Ibrahim Bayesh y Zidane Iqbal; Aymen Hussein y Ali Al-Hamadi.
El duelo asoma como clave para las aspiraciones de ambos equipos en un grupo donde Francia aparece como favorito, por lo que sumar puntos desde la primera jornada podría resultar determinante en la lucha por avanzar a la siguiente ronda.
