
Un hombre de 42 años confesó ante Carabineros haber asesinado a Mariana Loreto Sepúlveda León, joven que desapareció a los 19 años en la comuna de Conchalí y cuyo paradero era desconocido desde agosto de 2008.
La joven salió de su domicilio el 29 de agosto de ese año con destino a su colegio, donde se reuniría con una amiga. Sin embargo, nunca llegó a destino. Su madre presentó una denuncia por presunta desgracia, iniciándose una búsqueda que se prolongó durante casi dos décadas.
El caso tuvo un giro durante este domingo, cuando el presunto autor del crimen llegó hasta la Quinta Comisaría de Carabineros de Conchalí y relató que mantenía una relación con la joven y que la habría asesinado luego de una discusión.
De acuerdo con su declaración, posteriormente enterró el cuerpo en el inmueble donde residía. Cinco años después, en 2013, habría exhumado los restos y los habría arrojado a la basura.
El hombre fue identificado como Ghislaine Quiroz, quien sería vecino de la víctima. Tras su confesión, personal del OS9 de Carabineros inició diligencias en el inmueble señalado, con excavaciones y otras pericias destinadas a establecer la veracidad de su relato y encontrar posibles evidencias que permitan determinar qué ocurrió con la joven.
La confesión también generó impacto entre los vecinos del sector, quienes aseguraron desconocer que el ahora detenido pudiera estar relacionado con la desaparición.
Uno de los residentes señaló que resulta «impresionante» que se haya tenido que excavar el terreno de la vivienda y afirmó que, pese a la existencia de cámaras de seguridad en distintas casas del sector, nunca observó algo que llamara su atención respecto del acusado.
Otro vecino, que lleva seis años viviendo en el lugar, explicó que la desaparición ocurrió antes de su llegada y que el tema era conocido en el barrio, aunque no era conversado habitualmente entre los residentes.
Entre las hipótesis que se manejan sobre la decisión del hombre de entregar su confesión se encuentra el temor a morir sin revelar lo ocurrido. El sujeto habría sufrido anteriormente un accidente cerebrovascular.
Las diligencias de Carabineros buscan ahora establecer si el relato entregado corresponde a los hechos y determinar el destino de los restos de Mariana Loreto Sepúlveda León, cuya desaparición permanecía sin esclarecer desde hace 18 años.
