
Los nueve embalses de la Región de Coquimbo alcanzan actualmente un almacenamiento conjunto de 672,74 millones de metros cúbicos de agua, cifra que representa una importante recuperación respecto del mismo periodo de 2025.
De acuerdo con el último informe de la Dirección General de Aguas, al comparar los ocho embalses considerados en ambos periodos, las reservas pasaron de 257,5 millones de metros cúbicos en agosto del año pasado a 661 millones en la actualidad. Esto significa que el volumen almacenado es más de dos veces y media superior al registrado hace un año.
Entre los principales embalses, Recoleta, Cogotí, Corrales y Culimo alcanzaron el 100% de su capacidad, mientras que El Bato supera el 90%.
El seremi de Gobierno, Darwin Cortés, valoró la recuperación y señaló que el escenario entrega mejores perspectivas para la agricultura, los crianceros y las comunidades rurales que dependen de la disponibilidad de agua.
“Después de años muy duros, estas cifras entregan alivio y un escenario más favorable para los próximos meses. Es una buena noticia para la agricultura, los crianceros, el empleo rural y las comunas que dependen del campo”, afirmó.
La autoridad recalcó, sin embargo, que la recuperación de las reservas no significa que la sequía haya terminado, por lo que llamó a mantener un uso responsable del recurso.
El aumento de los niveles de almacenamiento responde principalmente a las últimas precipitaciones, mientras que la acumulación de nieve mejora las perspectivas para la primavera y el verano.
En este contexto, el Gobierno informó medidas destinadas a mejorar la infraestructura y eficiencia en el uso del agua. Entre ellas se encuentra el anuncio de una inversión en riego tecnificado, orientada a fortalecer la infraestructura agrícola y apoyar a la agricultura familiar campesina.
También se suma un concurso de emergencia de la Comisión Nacional de Riego, que contempla más de 6.520 millones de pesos para rehabilitar canales y obras de riego dañadas por aluviones y crecidas asociadas a los últimos sistemas frontales registrados en Atacama, Coquimbo y Valparaíso.
“Las lluvias y la nieve nos entregaron un mejor escenario. Nuestro deber como Gobierno es cuidar esa mayor disponibilidad, administrarla bien y transformarla en seguridad para las familias y el mundo productivo”, sostuvo Cortés.
La mayor disponibilidad de agua permitirá además mejorar la planificación de la actividad agrícola y favorecer la recuperación de praderas y aguadas destinadas a la actividad ganadera.
Las autoridades mantendrán el monitoreo de las reservas y la coordinación con servicios agrícolas, municipios, regantes y comunidades rurales, con el objetivo de avanzar en seguridad hídrica y apoyar la recuperación productiva de la Región de Coquimbo.
