
Las bajas temperaturas continúan afectando a la región de Aysén y este miércoles dejaron una de las jornadas más frías del año en Coyhaique, donde los termómetros marcaron una temperatura mínima de -11°C, generando preocupación por las condiciones de seguridad en la ciudad.
El principal riesgo está asociado a la gran cantidad de hielo acumulado en calles y veredas, lo que aumenta las probabilidades de accidentes tanto para peatones como para conductores. Pese a ello, los habitantes de la capital regional están acostumbrados a convivir con este tipo de condiciones durante el invierno.
En la ciudad es habitual el uso de neumáticos adaptados para circular sobre superficies congeladas, además de diversas medidas para evitar que las cañerías se congelen y otros problemas derivados de las temperaturas extremas.
La preocupación también apunta al regreso de los estudiantes a clases durante la próxima semana, ya que el intenso frío favorece la circulación de virus respiratorios, incrementando el riesgo de enfermedades propias de la temporada.
A este escenario se suma la emergencia ambiental vigente en Coyhaique debido a los altos niveles de contaminación atmosférica, provocados principalmente por el uso de leña para calefacción. Las autoridades reiteraron el llamado a utilizar leña seca, con el fin de reducir la emisión de material particulado y mitigar los efectos sobre la calidad del aire.
De acuerdo con el pronóstico de la Dirección Meteorológica de Chile, las bajas temperaturas continuarán durante los próximos días. Para este jueves se esperan temperaturas entre -3°C y 1°C, además de nevadas y posibles precipitaciones de agua nieve.
Entre el viernes y el domingo, las mínimas rondarán los 0°C, mientras que las máximas no superarían los 4°C, manteniendo un escenario marcado por las heladas y el frío extremo en la capital de la región de Aysén.
