
Los problemas de conectividad provocados por los recientes temporales comenzaron a reflejarse en el abastecimiento de alimentos, especialmente de hortalizas provenientes del norte del país, situación que ya está impulsando un alza en el precio del tomate y que podría presionar la inflación durante los próximos meses.
Las interrupciones en la Ruta 5 Norte y otras vías estratégicas han dificultado el traslado de productos agrícolas desde las zonas productoras hacia la zona central. Durante el invierno, la Región de Arica y Parinacota concentra gran parte de la producción de tomates que abastece al mercado nacional.
El ministro de Agricultura, Jaime Campos, explicó que la menor oferta responde exclusivamente a problemas logísticos derivados de la emergencia.
«Claro que los tomates tienen que estar caros. Si en esta época ¿de dónde vienen los tomates? De Arica, no hay producción de tomate en el Valle Central. Y si está la Panamericana Norte cortada, obviamente no están llegando tomates a Santiago», señaló.
La autoridad sostuvo que la situación debería normalizarse una vez que se restablezca la conectividad.
«El precio del tomate tiene que haber subido. Pero ya se va a arreglar la carretera y van a llegar los tomates. Estaremos una semana sin comer tomates», afirmó, recalcando que no existe una pérdida estructural de cultivos, sino una interrupción temporal en la distribución.
Se espera que, una vez concluidos los trabajos de emergencia y reanudado el tránsito de carga, el abastecimiento se normalice y los precios comiencen a estabilizarse.
Inflación podría superar las proyecciones
En paralelo, el escenario económico enfrenta nuevas presiones inflacionarias. La Encuesta de Operadores Financieros (EOF) del Banco Central proyectó un IPC de 0,1% para julio, 0,3% para agosto y 0,5% para septiembre.
Sin embargo, especialistas advierten que estas estimaciones podrían aumentar debido a la combinación de factores internos y externos, como el alza del petróleo por el conflicto en Medio Oriente y las dificultades de abastecimiento ocasionadas por los temporales.
El académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Alberto Hurtado, Rodrigo Ortiz, explicó que el escenario base presenta un claro sesgo al alza.
«Si los daños de los temporales resultan mayores a los previstos, veremos presiones en frutas y verduras frescas, componentes volátiles pero de alta incidencia en el IPC mensual. Si el petróleo mantiene su escalada por el conflicto, ese mayor precio se traspasa con rezago a bencinas y transporte, porque el Mepco suaviza el ajuste, pero no lo elimina», indicó.
El economista añadió que, si ambos factores persisten, «no sería extraño ver registros de una o dos décimas más por sobre lo proyectado, especialmente en agosto y septiembre».
