
Un total de 222 fósiles marinos con una antigüedad estimada en 110 millones de años fueron descubiertos por Aduanas al interior de un contenedor que llegó al puerto de San Antonio procedente de China.
Las piezas corresponden a amonites del período Cretácico Inferior de la era Mesozoica y, de acuerdo con los primeros análisis especializados, serían originarias de Madagascar.
Los fósiles fueron encontrados al interior de cajas, envueltos en papel de diario y revistas, y habían sido declarados como cadenas, colgantes y adornos de vidrio para uso doméstico.
Especialistas del Museo de Historia Natural e Histórico de San Antonio confirmaron que se trata de piezas originales, mientras que el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural certificó preliminarmente su procedencia a partir de características como el brillo de sus vetas y las formas presentes en su superficie.
Las autoridades chilenas se mantienen a la espera de una confirmación oficial del Gobierno de Madagascar respecto del origen del cargamento, antecedente que será relevante para determinar los pasos a seguir y una eventual devolución de las piezas.
Desde Aduanas destacaron que este tipo de procedimientos apunta a proteger bienes paleontológicos y culturales resguardados tanto por la legislación chilena como por acuerdos internacionales.
Los fósiles permanecerán bajo custodia mientras continúan las diligencias destinadas a establecer su procedencia definitiva y las responsabilidades asociadas a su ingreso al país.
