
El Gobierno descartó impulsar una eventual privatización de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) y reiteró que su agenda está enfocada en materias de seguridad, crecimiento económico y demandas sociales, dejando en segundo plano los proyectos de carácter valórico promovidos por algunos parlamentarios oficialistas.
Así lo señaló el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, quien respaldó la postura expresada por el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, frente a la propuesta impulsada por el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella.
Consultado sobre la posibilidad de avanzar hacia una privatización de la estatal, el titular de la Segpres fue enfático al señalar que «no está en los planes y así lo ha dicho con claridad el ministro Daniel Mas».
No obstante, explicó que esa postura no impide analizar mecanismos de financiamiento para el desarrollo de la empresa, diferenciando una privatización de eventuales asociaciones estratégicas con capitales privados.
En ese sentido, sostuvo que desde hace años existe un debate sobre la conveniencia de seguir incrementando el endeudamiento de Codelco para financiar sus proyectos de expansión. Agregó que la empresa requiere mayores inversiones y que una alternativa ha sido la incorporación de capital privado mediante asociaciones con otras compañías, precisamente para reducir la necesidad de asumir nuevas deudas.
Respecto de los proyectos de contenido moral o ideológico impulsados por parlamentarios del Partido Republicano y del Partido Nacional Libertario, como la iniciativa «Escucha su corazón» o propuestas relacionadas con educación, García Ruminot afirmó que es legítimo que los partidos presenten este tipo de iniciativas al debate legislativo.
El ministro indicó que todas las propuestas deben ser discutidas y analizadas, precisando que algunas prosperan, mientras que otras no avanzan por falta de respaldo o porque no corresponde el momento político. Añadió que de esos debates pueden surgir proyectos que, tras modificaciones y acuerdos, resulten viables.
Sin embargo, recalcó que la prioridad del Ejecutivo es otra. En ese contexto, recordó que el Presidente José Antonio Kast ha definido a su administración como «un Gobierno de emergencia», centrado en fortalecer la seguridad pública, impulsar el desarrollo económico y responder a las principales urgencias sociales de la población.
Finalmente, García Ruminot reiteró que esas directrices son las que orientan el trabajo del gabinete, señalando que el Mandatario las recuerda de manera permanente en los consejos de ministros y que, por ello, la agenda gubernamental continuará concentrada en esos ejes prioritarios.
