
El Reino Unido confirmó que reemplazará los cuatro cazas Eurofighter Typhoon desplegados en las Islas Malvinas por aeronaves de una versión más avanzada a fines de 2027. Aunque la renovación estaba prevista antes del actual episodio de tensión con Argentina, el anuncio coincide con nuevos cruces por la soberanía del archipiélago y la explotación de hidrocarburos.
La operación contempla sustituir los actuales Typhoon Tranche 1 por cuatro Tranche 2 provenientes de la flota de la Royal Air Force, RAF. El cambio se realizará durante la rotación programada entre fines de noviembre y comienzos de diciembre de 2027, sin aumentar el número de cazas asignados.
La información fue entregada por Luke Pollard, ministro de Estado para la Preparación de la Defensa y la Industria, al responder una consulta parlamentaria del diputado conservador Ben Obese-Jecty sobre el retiro de los aparatos más antiguos.
Una vez que regresen al Reino Unido, los Tranche 1 serán retirados del registro de la autoridad británica de aviación militar e ingresarán al proceso de disposición. El Ministerio de Defensa agregó que los F-35 Lightning seguirán disponibles para operaciones globales, según las prioridades de la cartera.
La confirmación se produce mientras el Gobierno de Javier Milei impulsa medidas diplomáticas y económicas relacionadas con las islas. El 7 de septiembre, Argentina anunció que presentaría una denuncia penal contra cinco compañías por actividades vinculadas a la exploración y explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.
Las empresas señaladas son Navitas Petroleum Development & Production Ltd., Navitas Petroleum Atlantic United, Navitas Petroleum LP, JHI Associates Inc. y Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd. Según la posición argentina, operan con licencias otorgadas por el Reino Unido que vulneran su legislación nacional.
El anuncio fue realizado por el canciller Pablo Quirno y el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio. Paralelamente, Milei instruyó al ministro de Economía, Luis Caputo, para que el Presupuesto 2027 priorice el desarrollo de una Base Naval Integrada y otros proyectos de seguridad nacional.
Estas decisiones se suman al anuncio de acelerar la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y aplicar sanciones a compañías relacionadas con proyectos petroleros en las islas, mientras el yacimiento Sea Lion se aproxima a su etapa de producción.
Desde Londres, Kirsty McNeill reafirmó el 8 de septiembre ante parlamentarios la posición británica sobre el archipiélago. La autoridad sostuvo que el Reino Unido mantiene su compromiso con los isleños, sus derechos democráticos y la soberanía que reivindica sobre las islas.
McNeill también aseguró que Washington conoce esa postura y que Estados Unidos mantiene su respaldo al Reino Unido en esta materia.
