
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos anunciaron este martes la reimposición del bloqueo naval a Irán en el estrecho de Ormuz y el inicio de una nueva ronda de bombardeos contra objetivos iraníes, en una nueva escalada del conflicto en Oriente Medio.
Según informó el Comando Central del Ejército estadounidense (Centcom), la medida comenzó a regir a las 16:00 horas del este de Estados Unidos, en cumplimiento de una orden del presidente Donald Trump. El organismo detalló que más de 20 buques de guerra y cientos de aeronaves militares se encuentran operando actualmente en la región.
El Centcom señaló que una hora antes del restablecimiento del bloqueo se ejecutó una nueva serie de ataques aéreos con el objetivo de «degradar las capacidades iraníes utilizadas para atacar el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz».
La decisión se produce después de que el presidente Trump diera por terminado el acuerdo marco de alto el fuego firmado el pasado 17 de junio, argumentando que Teherán continuó realizando ataques contra embarcaciones que navegan por la estratégica vía marítima.
Escalada del conflicto
Durante la última semana, los enfrentamientos se han intensificado y extendido por varios países de Oriente Medio. El conflicto comenzó con incidentes en el estrecho de Ormuz y posteriormente derivó en bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní y en ataques de represalia por parte de Irán contra objetivos en la región.
El lunes, el Centcom informó además que las Fuerzas Armadas estadounidenses utilizaron por primera vez drones marítimos en combate para atacar un centro de mantenimiento de submarinos y embarcaciones ubicado en la Base Naval de Bandar Abbas.
Cronología reciente del conflicto
El organismo militar recordó que durante la implementación inicial del bloqueo, entre el 13 de abril y el 18 de junio, las fuerzas estadounidenses desviaron más de 140 buques, inhabilitaron nueve embarcaciones que no acataron las órdenes y permitieron el tránsito de más de 50 naves con ayuda humanitaria.
Trump había anunciado inicialmente que Estados Unidos cobraría una compensación equivalente al 20 % por la protección de los buques que cruzan el estrecho de Ormuz, aunque posteriormente informó que esa idea sería reemplazada por acuerdos comerciales y de inversión con los países del Golfo.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas, por lo que cualquier alteración en su operación genera preocupación en los mercados energéticos internacionales y aumenta el riesgo de una mayor desestabilización regional.

