
La estrella de la NBA, LeBron James, respondió con ironía a los cuestionamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lo acusó de faltarle el respeto al país por realizar movimientos de calentamiento mientras se interpretaba el himno nacional antes de un partido de Philadelphia 76ers.
La controversia comenzó tras la difusión de un video grabado durante el encuentro frente a New York Knicks, donde el basquetbolista aparece practicando movimientos similares a lanzamientos al aro y golpes de golf mientras sus compañeros permanecían formados para la ceremonia.
Las imágenes provocaron la reacción del mandatario estadounidense, quien utilizó sus redes sociales para criticar públicamente al jugador, calificando su comportamiento como una falta de respeto hacia Estados Unidos.
Trump sostuvo que James representaba una vergüenza y exigió que ofreciera disculpas a los militares estadounidenses que murieron defendiendo la bandera y los valores del país.
Sin embargo, el cuatro veces campeón de la NBA evitó profundizar en la polémica. Consultado por los periodistas después de la victoria de Philadelphia 76ers sobre Cleveland Cavaliers, respondió entre sonrisas: «Debe haber sido un día con pocas noticias en la oficina».
El jugador repitió la misma frase en dos oportunidades, dando por terminado el tema sin entregar mayores explicaciones sobre su comportamiento durante el himno.
La discusión se produjo en medio del inicio de la vigésima cuarta temporada de James en la NBA, un registro histórico para el basquetbolista de 41 años, que actualmente defiende a Philadelphia 76ers.
En el encuentro frente a Cleveland Cavaliers, su equipo consiguió una victoria por 114 a 106, luego de remontar una desventaja de 29 puntos. James contribuyó con 17 puntos y 10 rebotes.
Las diferencias entre Trump y LeBron James se remontan a varios años. En 2017, durante el primer mandato del republicano, el jugador cuestionó al presidente después de que retirara una invitación a Golden State Warriors para visitar la Casa Blanca.
En aquella oportunidad, James defendió públicamente a Stephen Curry y afirmó que asistir a la residencia presidencial había sido un gran honor hasta la llegada de Trump.
El nuevo episodio vuelve a instalar una confrontación pública entre ambas figuras, esta vez por el comportamiento del deportista durante una ceremonia previa a un encuentro de la NBA.
