
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, tomó distancia este martes del diagnóstico que hizo el Ministerio de Hacienda sobre el sector minero. Descartó que la actividad sea un «lastre» para la economía, pese a que, según estimaciones, este año cerrará con la producción de cobre más baja en dos décadas.
«Yo no quiero polemizar con otros ministros, pero no estoy de acuerdo con el término», dijo Mas en un punto de prensa tras el lanzamiento de la mesa intersectorial Una Salud, en referencia a los dichos del titular de Hacienda, Jorge Quiroz, y del coordinador macroeconómico de la cartera, Alejandro Guin-Po Bon.
Guin-Po Bon, en una entrevista a El Mercurio, anticipó que la producción de cobre de 2026 rondaría los 4,9 millones de toneladas, la menor desde 2003, frente a un promedio de 5,5 millones entre 2004 y 2025, y la calificó como «un lastre minero muy fuerte».
El diagnóstico se suma al de Quiroz, que en la Enade se refirió en los mismos términos al sector. Ayer atribuyó a «años de incertidumbre» el magro avance de 0,2% del Imacec de septiembre. En ese mes la minería se desplomó 12,1%.
Para Mas, en cambio, la industria debe valorarse por su peso en el empleo y en el desarrollo del país. «La actividad minera en Chile emplea a más del 10% de la población. Son varios millones de familias las que viven de la minería en Chile», afirmó.
Para Mas, en cambio, la industria debe valorarse por su peso en el empleo y en el desarrollo del país. «La actividad minera en Chile emplea a más del 10% de la población. Son varios millones de familias las que viven de la minería en Chile», afirmó.
El titular de minería puso como ejemplo a quienes trabajan en faenas de alta montaña y a los pirquineros, como se conoce a los mineros artesanales que explotan pequeños yacimientos por cuenta propia. «Alguien que está trabajando hoy día quizás a más de 4.000 metros de altura está haciendo un sacrificio enorme», sostuvo.
«Es claro todo el bien que ha hecho la minería para Chile, el desarrollo que ha generado», agregó.
Con todo, el secretario de Estado señaló que el sector atraviesa «un problema de producción» y que 2026 será el año con el menor volumen «desde mucho, mucho tiempo». Según el último informe de Cochilco, la producción nacional caerá 8,4% este año, hasta 4,94 millones de toneladas.
Las causas, dijo, son la falta de inversión y el clima. «Acá no se invirtió por un problema de aprobación de permisos, por un problema de incertidumbre. Tuvimos problemas climáticos que afectaron también la producción de este año», indicó.
Esa lectura coincide en lo grueso con la de Guin-Po. El coordinador apuntó a seis años de incertidumbre política, tributaria y regulatoria que postergaron proyectos, a mantenciones pendientes en las faenas y a un fenómeno de El Niño muy intenso, que dañó operaciones y caminos.
Pese a ello, el biministro se mostró optimista. «La producción para el próximo año ya se ve mayor. Las proyecciones de Cochilco son que aumenta y volvemos a cifras sobre los 5 millones de toneladas», señaló.
En su último informe de tendencias del mercado, la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) estimó que la producción nacional crecerá 3% en 2027, hasta 5,08 millones de toneladas. Ese repunte permitiría recuperar cerca de un tercio de lo perdido este año.
«Las exportaciones en la minería este año van a ser récord. Van a ser cerca de US$69.000 millones», aseguró. Añadió que ello se traducirá en una recaudación tributaria también récord para el Estado.
Según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), elaboradas con datos de Cochilco, entre enero y septiembre los envíos de cobre sumaron US$49.247 millones, 18,7% más que un año antes. El alza se explica por un precio que promedió US$6,09 por libra.
«Yo me quedaría con lo positivo del sector (…) y me iría para adelante con confianza y esperanza», cerró Mas sobre el tema
El biministro también fue consultado por el peso de los intereses de la deuda pública y por cómo eso se compatibiliza con la promesa de austeridad del Gobierno.
«Recibimos una deuda muy relevante. Lo que hicimos en el último mes fue renovar una deuda para pagar intereses que ya estaban comprometidos desde la Administración anterior», respondió. «La forma de ir contra ello es a través del crecimiento, es a través de la inversión», planteó.
Para lograrlo, afirmó, se requiere «generar confianza» y reactivar los proyectos. Dijo que ese proceso ya se nota en la cantidad de iniciativas que ingresan al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), la instancia que revisa los efectos ambientales de las obras. «Eso se tiene que convertir en inversión y en empleo», recalcó.
«Es el camino que estamos siguiendo como gobierno y es la fórmula que estamos seguros que va a funcionar», concluyó.
Fuente :Emol.cl
