
La actividad económica de Chile registró una contracción de 0,2% en términos anuales durante el segundo trimestre de 2026, según lo publicado este martes por el Banco Central.
Con este resultado, la economía acumula dos trimestres consecutivos de cifras negativas. Durante el primer trimestre, el Producto Interno Bruto, PIB, cayó 0,3%, luego de que el resultado preliminar de 0,5% fuera corregido por el instituto emisor.
La caída del segundo trimestre se explicó principalmente por un menor desempeño de las exportaciones, la variación de existencias y, desde la perspectiva de la actividad, por el retroceso de la minería.
En contraste, el PIB no minero registró un crecimiento, impulsado principalmente por los servicios personales y el comercio. Además, el aumento del consumo permitió moderar parcialmente la contracción.
En términos desestacionalizados, el PIB no presentó variación respecto del trimestre anterior. El resultado definitivo fue tres décimas inferior al cierre preliminar del Imacec, que había estimado una variación de 0,1%, debido a la actualización de indicadores y al proceso de conciliación de las Cuentas Nacionales.
En materia de consumo, el gasto de los hogares aumentó 1,2%, principalmente por un mayor gasto en servicios, especialmente salud y turismo. También crecieron las compras de bienes durables, destacando los automóviles, aunque este avance fue parcialmente compensado por un menor gasto en productos tecnológicos.
En tanto, el consumo de bienes no durables disminuyó, principalmente por una caída en el gasto en combustibles, parcialmente compensada por mayores compras de vestuario.
El consumo de gobierno, por su parte, aumentó 1,8%, en línea con un incremento de los servicios de salud y educación.
