
El diario oficialista chino Global Times acusó a sectores de la industria tecnológica estadounidense de utilizar las preocupaciones sobre la seguridad de la inteligencia artificial para promover restricciones contra China y ampliar la ventaja de Estados Unidos en este ámbito.
El editorial surgió después de que Dario Amodei, fundador de Anthropic, planteara reducir el ritmo de desarrollo de los modelos avanzados de inteligencia artificial, una postura respaldada por figuras como Sam Altman y Elon Musk.
Según el periódico, dependiente del Diario del Pueblo, órgano del Partido Comunista de China, el llamado de Amodei presenta una aparente preocupación por la seguridad global, pero escondería una estrategia destinada a frenar el avance tecnológico chino antes de negociar una ralentización conjunta.
Global Times atribuyó a esa estrategia tres medidas: impedir la venta de chips de alta capacidad y maquinaria para fabricar semiconductores a China, perseguir la denominada “destilación” de modelos y reforzar la protección de los parámetros internos de los sistemas para evitar su robo.
La destilación permite entrenar modelos más pequeños mediante respuestas generadas por otros más avanzados. Esta técnica se ha convertido en un punto de conflicto luego de que autoridades estadounidenses acusaran a empresas chinas, entre ellas DeepSeek, Moonshot y Alibaba, de copiar tecnología de Estados Unidos.
Pekín rechazó esas acusaciones y defendió que se trata de una práctica habitual de la industria. Además, acusó a Washington de aplicar un “doble rasero” y de intentar establecer un monopolio sobre la inteligencia artificial.
El editorial calificó esta política como una “guerra fría silenciosa de la IA” y sostuvo que las barreras tecnológicas y regulatorias buscarían limitar la competencia china. También advirtió que excluir a las empresas del país asiático podría aumentar los costos y los riesgos asociados al desarrollo de estos sistemas.
La publicación se produce en medio de diferencias sobre la velocidad con que debe avanzar esta tecnología. El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó los llamados a ralentizarla, argumentando que su país debe conservar la ventaja frente a China.
En la misma línea, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que “nada más importará” si Pekín consigue tomar la delantera en inteligencia artificial.
