
A dos años de la entrada en vigencia de la Ley Karin, el acoso laboral concentra la mayor parte de las solicitudes de Atención Psicológica Temprana registradas por la Asociación Chilena de Seguridad, Achs.
Entre agosto de 2024 y junio de 2026, la mutualidad recibió más de 32 mil requerimientos de este servicio, destinado a entregar contención y orientación psicológica especializada a trabajadores que reportan situaciones de acoso o violencia en sus lugares de trabajo.
Del total registrado, el 81,2%, equivalente a 26.392 solicitudes, correspondió a casos de acoso laboral. En tanto, un 15,9%, con 5.166 requerimientos, estuvo relacionado con violencia en el trabajo, mientras que las situaciones de acoso sexual representaron el 3%, con 964 casos.
Las mujeres concentran la mayoría de las solicitudes, con un 73,1% del total, mientras que el 26,9% restante corresponde a requerimientos realizados por hombres.
Por actividad económica, el 81,4% de los casos se concentra en cinco sectores. El comercio y retail encabezan los registros, con un 22,5%, seguidos por educación, con 19,4%; organismos gubernamentales y municipios, con 18,4%; servicios de salud, con 10,7%; e industria, con 10,4%.
La directora de Estudios de la Achs, Isabel Contrucci, señaló que tras la entrada en vigencia de la Ley Karin se observó un aumento significativo de las solicitudes durante 2024, tendencia que posteriormente comenzó a estabilizarse y disminuir.
La especialista destacó además distintas iniciativas impulsadas por la mutualidad para apoyar a las organizaciones en la implementación de la normativa y fortalecer la prevención de situaciones de acoso y violencia laboral.
Entre ellas mencionó el Consejo Consultivo desarrollado junto a la Fundación Carlos Vial Espantoso, la Alianza Nacional por la Capacitación junto a ChileMujeres, que ya supera las 14 mil personas capacitadas, y el Sello Ley Karin, destinado a reconocer buenas prácticas y avances en la implementación de la normativa.
Desde la Achs plantearon que el número de atenciones refleja un avance en la capacidad de los trabajadores para reportar este tipo de situaciones, pero también evidencia desafíos pendientes en materia de prevención.
En ese sentido, Contrucci sostuvo que el cambio al interior de las organizaciones no debe centrarse únicamente en responder ante una denuncia, sino también en fortalecer las capacidades para identificar riesgos, abordar conflictos de manera temprana, capacitar a los equipos y evitar que determinadas dinámicas laborales evolucionen hacia situaciones de acoso o violencia.
