
Moderna y Merck anunciaron resultados positivos de un ensayo clínico de fase avanzada que evaluó una vacuna personalizada de ARN mensajero combinada con la inmunoterapia Keytruda para pacientes con melanoma de alto riesgo.
El tratamiento, denominado Intismeran, alcanzó el objetivo principal del estudio al reducir la recurrencia del cáncer y también cumplió el objetivo secundario de disminuir el riesgo de que la enfermedad se propague a otras partes del organismo. El ensayo, sin embargo, continúa en desarrollo y las compañías indicaron que se trata de resultados preliminares.
La terapia combina Keytruda, de Merck, con una vacuna de ARNm diseñada específicamente para cada paciente a partir del análisis de las mutaciones presentes en su propio tumor.
En el estudio participaron 1.137 pacientes con melanoma en etapas IIB a IV, considerados de alto riesgo y que habían sido sometidos previamente a una cirugía para retirar el cáncer. Los participantes fueron asignados de manera aleatoria para recibir hasta nueve dosis de la vacuna personalizada junto con Keytruda, o solamente la inmunoterapia, durante aproximadamente un año.
Las compañías señalaron que, hasta ahora, no se han identificado nuevas señales de seguridad relacionadas con el tratamiento.
El anuncio generó una fuerte reacción en los mercados. Las acciones de Moderna llegaron a subir cerca de un 60% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street, mientras que los títulos de Merck registraron un alza cercana al 7,5%.
El avance representa además una pieza relevante en la estrategia de Moderna para ampliar su cartera de productos más allá de su vacuna contra el COVID-19. La compañía también cuenta con una vacuna contra la influenza aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, FDA, y desarrolla candidatos contra enfermedades como el norovirus y la enfermedad de Lyme.
En enero, ambas empresas habían informado resultados de una etapa intermedia del desarrollo, que mostraron una reducción del 49% en el riesgo de recurrencia o muerte después de cinco años.
Los nuevos resultados serán presentados próximamente ante la comunidad médica y posteriormente entregados a los organismos reguladores para su evaluación.
El melanoma es considerado el tipo más mortal de cáncer de piel. De acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, más de 1,5 millones de personas vivían con esta enfermedad en ese país durante 2023.
